El precio del alquiler se dispara en Murcia hasta un 23% en cinco años

Las viviendas más caras se encuentran en el centro histórico de la ciudad, con un precio medio que ronda los 1.000 euros mensuales, según un informe del sector inmobiliario.

Después de años aletargado, el sector de la construcción comienza a moverse en la ciudad de Murcia. Se incentiva la compra de inmuebles, pero eso no debería afectar a los alquileres. Al menos, no en teoría, pues “en caso de que las circunstancias cambiaran sensiblemente, con una mejora en el empleo y en la estabilidad laboral, que llevara al crédito financiero a fluir de nuevo, lo más normal sería que el alquiler bajara o se estabilizara, ya que aumentarían las ventas”, asegura Javier Marín, presidente de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de la Región de Murcia (Apimur).

Lejos de ese posible escenario, la situación tras los últimos cinco años es otra completamente distinta: la crisis económica, que paralizó la venta de inmuebles, ha provocado que los alquileres murcianos presenten un aumento de entre un 18% y un 23%. Son datos de un informe elaborado por Apimur y el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de la Región de Murcia (Coapi), para el que han utilizado operaciones de alquiler de más de 200 profesionales del sector.

Las mayores subidas

En la actualidad, el precio medio de la zona norte de la ciudad se sitúa en los 850 euros mensuales. A pesar de que los inmuebles son más antiguos, los alquileres de la zona centro y el casco histórico son los más caros, llegando a situarse en la media de 1.000 euros mensuales. Los más baratos se encuentran en la zona sur de la ciudad, donde apenas piden, de media, 550 euros al mes.

“Si sacamos de los datos a los pisos de estudiantes, los utilizados para oficinas y los alquileres de corta duración, la subida no es tan alta”, apuntan desde Apimur. En una radiografía más exhaustiva de los alquileres por barrios, “en la que solo aparecen los datos relativos a viviendas familiares”, se observan incrementos de entre 100 y 200 euros en los últimos cinco años.

Los aumentos más pronunciados se han producido en las zonas de Santa María y San Bartolomé, donde los arrendadores piden, de media, 200 euros más que en 2012.